sábado, 22 de junio de 2013

Tindalos

En The Hounds of Tindalos o Los Perros/sabuesos de Tindalos (Frank Belknap Long, 1931) se describen parcialmente unos seres acechantes y eternos, ni vivos ni muertos, resabio maligno de la Creación. Si bien Belknap Long no da detalles de su fisonomía (en las antologías los suponen con forma ligeramente canina) se supone que son entes de cierta abstracción, energía mas que materia, y que se mueven en ángulos rectos; en esto se parecen a los Dragones de Cordwainer Smith.
Ahora bien, una vez insertos en nuestro mundo pienso que tienen que mostrar una naturaleza mas carnal, o al menos eso me inclino a imaginar. 
Tinta china y tramas digitales. Le falta un poco de cuerpo al fondo porque pienso colorearlo. 
 Saludos.



domingo, 18 de noviembre de 2012

criaturas/espectros







Cuatro dibujos que no había subido, aunque algunos son de hace unos meses. Tres criaturas de ensueño y un conjunto de espectros ectoplásmicos que se reunen ante una dama.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Palomar

Poco tengo que decir de este dibujo, solo que a pesar de mí se fué impregnando de un tono críptico, de un aire que no se decide a ser ominoso, pero que tampoco parece muy alegre.
Tinta china, negra y blanca.

lunes, 15 de octubre de 2012

The Night Land parte 2

No sé si voy a hacer la parte tres, pero acá hago mi aporte a la memoria de un escritor mucho menos conocido de lo que amerita, ganador por derecho propio a un espacio acomodado entre los grandes del terror y la fantasía. A propósito, hace unos pocos meses el escritor y estudioso de Hodgson, Sam Gafford, ha comenzado un blog sobre él, que recopila información y ahonda un poco en su poco conocida biografía: para ir al blog (que está en inglés) hacer click aquí

La Casa del Silencio (House of Silence)

Silencioso (Silent One)



miércoles, 3 de octubre de 2012

The Night Land



Millones de años en el futuro el sol ha muerto, junto con toda la vida en la superficie de la Tierra. Entre enormes grietas de origen volcánico sobreviven millones de personas, resguardadas por una inmensa pirámide de metal. Afuera no hay luz natural, sino siniestros resplandores creados por un mundo que se ha vuelto completamente hostil para el hombre.
A poca distancia de la pirámide se pueden ver la figuras ciclópeas y terribles de los Observadores, seres que a diferencia de la fauna monstruosa (y de algún modo natural) que acecha la pirámide, parecen provenir de un distante pasado mágico, o del imprudente contacto con otras dimensiones. Los Observadores son varios, apostados mas o menos en los puntos cardinales y aparentemente se dirigen hacia el reducto con horrible determinación, moviéndose sin prisa a través de los siglos. Otros seres y lugares inexplicables (como los silenciosos, o la »casa del silencio») tal vez deban su origen a ciertas «puertas» que se abren en el aire para perdición del que se atreva a salir de la pirámide.
En este marco de pesadilla un joven atiende una llamada de socorro de una pirámide menor, nunca antes conocida. Cabe la posibilidad de que sea un engaño de esa constelación de fuerzas terribles que han tenido todo el tiempo del mundo para organizarse en contra de los restos de la humanidad.
«The Night Land» o «la tierra nocturna» es una novela de William hope Hodgson escrita en 1912, y que prefigura de algún modo la ciencia ficción moderna (Hodgson le debe mucho a H.G Wells) También es en cierta manera una aventura caballeresca.
No todo puede ser lindo y perfecto, y la verdad es que leer esta extensa novela puede llegar a ser un suplicio. Al contrario de sus otras obras maestras (the house on the borderland; the ghost pirates, etc) en las que usa un estilo llano y coloquial, aquí hodgson hace uso de un lenguaje arcaico y casi completamente inventado por él mismo. Es un estilo lleno de repeticiones y énfasis cuasi bíblicos que en cierto momento se torna poco menos que ilegible. Por esto, y por cierta llaneza argumental que hace el desarrollo un tanto soporífero, no me parece que sea «la» obra maestra de Hodgson, pero sí que contiene una de las puestas en escena mas tremendas de la literatura fantástica; un mundo agonizante tan sugestivo y bien plantado  que no son pocos los que aún hoy escriben historias alternas basadas en el universo del libro.

Tinta china, aguada y retoque en la compu.