domingo, 24 de enero de 2010

La Cosa del Pantano

interesante producto de la dupla Bissette-totleben.

No creo ser fanático de ninguna cosa, sin embargo Swamp thing (la Cosa del Pantano, para Ediciones Zinco) ha perdurado más allá de los cambios de gusto y el supuesto refinamiento que dan los años. Cualquiera que haya estado acostumbrado al cómic de los noventa (lo descubrí en 1992, pleno auge de los x-men de jim lee y el surgimiento de la onda Image) no podía dejar de sorprenderse si agarraba por casualidad "la lección de anatomía" y le prestaba debida atención. no se vuelve atrás después de eso.

Las complejas, elaboradas y coloquiales a la vez, historias de Alan moore tenían algo que las demás no: te consideraban una persona inteligente, a la que no se podía faltar el respeto ofreciéndole las mismas remanidas fórmulas y los masivos cócteles de clichés que son el producto inevitable en una industria que viene trabajando desde hace décadas.
Una inspirada página de el singular Bernie Wrightson.

Creo que este fué el primer trabajo que el inglés hizo para USA; estaba entusiasmado y con ganas de impresionar. Lo logró. En los últimos números de "the saga of the Swamp Thing" escritos por Marty pasko ya venía entintando John totleben; Moore concluye el arco argumental mostrando como "matan" a tiros a la criatura. En el siguiente nº se aprovecha magistralmente este giro (que supongo habrán usado hasta el hartazgo en números pasados) para dar una nueva explicación.

Splash pages bastante "parecidas" es un homenaje, che... (izquierda, Wrightson- derecha, Veitch-Alcalá)

Ciertamente no era muy verosímil que un hombre se transformara en planta luego de una explosión seguida de un baño de fórmula "bio-regenerativa".Len Wein y Bernie Wrightson habían usado esta excusa para nada científica en un debút onda película de la Hammer publicado en "house of secrets", solo que la atmósfera y el ambiente daba más para una explicación de este tipo (un experimento boicoteado) a la manera de un ensueño posromántico. El tipo no solo no se moría sino que se convertía en un humanoide vegetal. Moore hace que Jason Woodrue (un antiguo villano de la DC) analize el cadáver congelado de Swampy y llegue a otra conclusión: Alec holland fallece luego de su atentado, su cadáver bañado con la fórmula cae al pantano; las plantas afectadas por el químico se nutren del cuerpo descompuesto y absorben prácticamente el cerebro y la consciencia de Holland (Moore toma esto de un experimento con gusanos que aprenden a salir de un laberinto comiendo a sus sabios antecesores). Un ser surge del pantano; camina y piensa como humano; solo que es una especie de fantasma; una torpe recreación de un hombre por parte de una planta. Durante un tiempo fantasea con la idea de volver a ser hombre, pero cuando lee el informe de Woodrue (después de descongelarse y revivir, ya que como explica Woodrue "no se puede matar a una planta de un disparo") practicamente enloquece de odio y mata al hombre que lo tiene cautivo.

Una muestra del trabajado estilo de totleben.

Más adelante con la aparición de John Constantine, nuestro protagonista va aprendiendo más acerca de sí y de sus posibilidades como ser elemental. Recomiendo toda esta saga, se llama American Gothic. Después de unos cuarenta números moore se dispersa y se dedica a otras cosas, como Watchmen por ejemplo. Sin embargo su paso por esta serie es un hito en el mundo del cómic, precursor de guiones y enfoques más adultos (junto con el trabajo de Frank miller) que dieron paso a Neil Gaiman; Grant Morrison y a toda la línea Vertigo que DC creara para esta tendencia.

En el apartado gráfico sobresale el antes nombrado John Totleben, si bien "solo" entinta los descuidados lápices del simpático Stephen Bissette. Es su abigarrado, minucioso entintado lo que le da sustancia y cuerpo al espeso guión de moore. "El entintador sin miedo" como le decían, dibujó varias páginas él solo, que son una verdadera maravilla de conjunción entre un estilo muy propio y una técnica bastante clásica.

Dibujo para la ocasión: tintas y colores planos.

En esta serie se sucedieron varios equipos creativos, cuya causa adivino en la lentitud de Totleben y en lo prolífico de la escritura de Moore. Muchas páginas están terminadas por el filipino Alfredo Alcalá, conocido por su rapidez y clasicismo. Stan Woch y Ron Randall dibujan varios números, entre ellos el excelente "fruto del cielo", también aportan lo suyo Rick Veitch Y Shawn Mcmanus, todo coloreado por Tatjana wood.

Totleben colabora después con bissette en "taboo" y con Moore en "Miracleman".

En este dibujo quise darle un aspecto más sombrío al personaje, como si la poca humanidad se le hubiera olvidado en razón de un prolongado período en soledad. Casi ha perdido su forma humana; y su andar es penoso, bamboleante, con cierto parecido a las marionetas de Jim henson. Me costó lo suyo colorearlo; no le encontraba la vuelta. Usé Painter X , un programa que gente más habilidosa usa para pintar de cero, pero que a mí me sirve para colorear dibujos entintados; tiene una cierta cualidad azarosa que me gusta mucho. Tuve que ponerle el clásico logo porque me pareció que sino lo hacía algunos no lo iban a reconocer.


Dibujo terminado (no me den tanto con el pegado del logo, no soy Scuzzo)
En los ochentas surgieron dos películas, dirigidas por Wes Craven (Swamp Thing, 1982) y Jim Wynorski (the return of the Swamp Thing, 1989). Si sienten algo de afecto por el personaje aléjense de ellas.

5 comentarios:

Vul Morcilla dijo...

Seba:

Yo era de fan de este estilo ochentoso de Swamp Thing! El estilo de Bernie Wrightson era maravilloso! :)

Che me re copó tu versión! Es sensacionallllllllllllllllllllllllllll!

Felicitaciones!!
Vul

X51 dijo...

Seba buenisiiiiimo el laburo de Swamp Thing... a mi me gustaba una historia de Alan Moore, donde comienza el comics con el villano practicando una autopcia, y los organos que le saca son todas plantas.
Abrazos, Damián.

matiasfrancia dijo...

hola seba te felicito por la gurisa, espero conocerla pronto
un abrazo y saludos a Gloria

Sebastián Cabrol dijo...

Vul: gracias por tu comentario, acá y en el de Quique; te mando un abrazo ochentoso.

Damián: Ese capítulo es justamente "La lección de anatomía", un numerazo inicial de el master Alan. Un gran abrazo.

Matías: Qué bueno que pases por acá. Espero que andes por Paraná pronto, así la conocés, amigo. Abrazos!

PD: 52 humanoides lectores descargaron la biblioteca del terror. Gracias por ser como son.

Omar Hirsig dijo...

descubri tu arte, por el dibujo de la cosa ( al igual q vos, lo descubri en los noventas y me marco para siempre, por suerte logre conseguir TODO lo q publico zinco)y la verdad q me A-L-U-C-I-N-A-S-T-E. hace mucho no veia un pedazo de dibujante. tan autentico y joven.
me diste ganas de dibujar mejor, jeje..saludos!